La Comarca de la Sierra de Gata se encuentra situada en el extremo más noroccidental de la provincia de Cáceres, en la Comunidad Autónoma de Extremadura, arropada por Portugal, Castilla-León y las comarcas extremeñas de las Hurdes, Tierras de Granadilla, Vale de Alagón y Alcántara. Está compuesta por 20 municipios y 2 pedanías. Tiene una extensión total que rebasa ampliamente las 100.000 has. La mayoría de sus pueblos son pequeños núcleos de población que no sobrepasan los 1.000 habitantes.
Es una Comarca de gran belleza, uniéndose al atractivo paisaje una identidad popular y costumbrista muy arraigada, enriquecida aún más por la situación fronteriza en la que se encuentra. Nos arropa a los serragatinos con una unas condiciones atmosféricas suaves, con precipitaciones abundantes que favorecen un clima mediterráneo con matices atlánticos.
Cabe destacar también la gran diversidad de flora y fauna y el abanico hidrográfico que posee (ríos, riberas, arroyos, embalses,…). La exuberante naturaleza que ofrece este territorio se ha mantenido a lo largo de los años. Y por su continuación natural es de vital importancia marcar un objetivo primordial: armonizar la conservación de los ecosistemas con el uso público.
Se entiende el interés de aprovechar los itinerarios en la naturaleza por estar considerados de reconocido valor pedagógico y ser una de las vías más apropiadas para la educación ambiental. Con el desarrollo de los transportes y de las carreteras, los senderos fueron perdiendo paulatinamente su razón de ser y algunos incluso han llegado a desaparecer abrazados por la vegetación y el desuso. Ha sido el creciente interés por el turismo rural y de interior cuando han comenzado a resurgir, debido a la creciente demanda de aquellos que buscan en esta tierras la pureza del aire, la variedad del paisaje y un reencuentro con ela tradiciones del medio rural.
Los principales atractivos de la Sierra de Gata son unos espacios naturales de extraordinario valor paisajístico, ubicados en áreas montañosas admirables desde su amplia red de senderos. Sus dehesas de encinas y alcornoques, así como el agua, la cultura, la artesanía…muestran una región colmada de contrastes y, al tiempo, de fraternidad con una rica variedad de testimonios de carácter artístico y monumental.