V. Tenzin Jotika

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Es española de nacimiento, pero ha vivido en diferentes países europeos y asiáticos. Desde el año 2000 reside en Dharamsala (India), donde recibe enseñanzas directas de Su Santidad el Dalai Lama. Actualmente preside la Fundación Chenrezig cuyo objetivo es difundir la filosofía budista tal como se enseñaba en la antigua Universidad de Nalanda en la India. Se formó inicialmente en la tradición del Forest Sanga y se ordenó en 1983 con Ajhan Sumedho en Gran Bretaña. Durante 11 años fue su secretaria personal en el monasterio Amaravatti (en cuya creación participó) y allí ejerció también la función de directora del monasterio y del centro de retiros. Entre 1994 y 2000 residió en Birmania y en este período tuvo la oportunidad de realizar un retiro de 2 años con el Venerable U Pandita. En 2004 se ordenó como Bikshuni en Taiwán. Ella nos ofrece la valiosa oportunidad de acceder a las milenarias enseñanzas del Buda Sakyamuni en español y a través de una armoniosa complementación de las escuelas Theravada y Tibetana (Gelug).

Su objetivo es enseñar a practicar la meditación y dar enseñanzas que sirvan de apoyo y puedan ser aplicadas a la vida cotidiana, y que ayuden a encontrar la auténtica felicidad y paz que van mas allá de la experiencia sensorial placentera. Una práctica que nos enseña a dejar de ser víctimas de nuestras mentes para alcanzar la auténtica libertad. Solo nuestra propia transformación puede ayudar a la transformación de los demás.

Durante los retiros imparte enseñanzas diarias acerca de la práctica de la meditación y enseñanzas teóricas basadas en los sutras, que ayudan a comprender y profundizar en la totalidad de la práctica.

La práctica de Vipassana se realiza junto con la práctica de los Cuatro Inconmensurables.

“Tenemos que desarrollar la mente lo mismo que desarrollamos el cuerpo. Para desarrollar el cuerpo lo ejercitamos. Ejercitar la mente es diferente. En lugar de moverla, la paramos, le hacemos descansar. Si la mente va de aquí allá siguiendo pensamientos o emociones que no tienen valor o utilidad, se cansa y debilita. Si la mente no tiene energía, la sabiduría no puede emerger, y una mente sin energía es una mente sin concentración.” Dice la Venerable Tenzin Jotaka.

En el budismo se considera que el Dharma tiene un valor tan alto que no se le puede poner precio a la enseñanzas. Siguiendo esta tradición y de acuerdo con la regla monástica, la hermana Jotaka no cobra por dar enseñanzas y vive exclusivamente de la donaciones que recibe.

“El regalo mas valioso es el regalo del Dharma”

Buda